Aquel día decidimos salir por la tarde, a eso de las 19 hs, para dar lugar a otras actividades pendientes en tierra. Una de las más impostergables fue la jornada del curso de timonel del Pine.
Antes de las 18 nos encontramos la mayoría de la tripulación a bordo para los quehaceres correspondientes. Ordenamos un tanto, pero charlamos otro tanto más prolongado. Sin más, acercándonos a las 19 hs. ya estábamos preparados y soltando amarras. Seríamos cuatro los tripulantes entonces: Javier, Pineda, Jerónimo y Pablo. Como eventualmente sucede, Lis debía cumplir horarios laborales.
Aquella sería una navegación nocturna y sabíamos al respecto. El Capi entonces estuvo preocupado la mayor parte del trayecto por el rendimiento de energía que seríamos capaces de soportar, ya que las luces de tope nos consumen demasiado a comparación de todo el resto de la iluminación a batería.
Nos azotó sobremanera el frío que hizo. Pero la navegación fue prodigiosa. Los vientos eran fuertísimos. Tanto así que usamos dos manos de rizos y la genóa enrollada al tamaño de un tormentín. No bajamos los 5 nudos de velocidad.
Para mejores resultados implementamos, por vez primera, la asignación de roles y sus respectivas rotaciones de media hora. Para todos fue una experiencia magnífica, pues nos permitió una organización impecable, armoniosa. No hubo un sólo error, nada se rompió, nadie se preocupó por ningún desvío de rumbo, bolla o banco de arena sin prever. Todo estuvo contemplado durante las 3 horas que duró el viaje: cartas y GPS, timón, escotas. Todo tenía a alguien a cargo. El cuarto cargo era el de descanso, pues en cualquiera de los casos, debíamos estar descansados.
Como he dicho, fue un éxito y muy contentos quedamos con nuestra experiencia. Finalmente la tripulación entera habíamos hecho de forma completa todos y cada uno de los trabajos que requieren los puestos. Y este mérito, sobretodo en lectura de cartas y GPS, se notó en gran medida y nos enseñó mucho hasta a los que supiéramos cómo hacerlo.
Llegamos, embebidos en victoria y felicitaciones mutuas, al arrollo El Pajarito, en los alrededores del Delta. Tras esquivar algunos juncos, pasar barcos con fiestas dentro o barcos dormidos al fondeo, hallamos, bajo la luz de nuestro farol, un buen sitio donde pasar la noche. Nos amarramos entonces a un tronco que se hallaba inclinado hacia nosotros. Noche mediante, tuvimos algunos inconvenientes con el ramaje de los árboles vecinos, rozándolo violentamente con la vela enrollada de proa. Pero pasado eso, finalmente lo logramos: ancla por proa y amarra de popa. ¡Excelente estabilidad y listos para la cena!; Pine al mando de la cocina nos mandó a picar cebollas a los demás y preparó un riquísimo platillo no apto para hipertensos.
Tras un muy buen partido de Truco (ganado, no sin dificultades, por el equipo de Javier y Jerónimo), nos aprontamos para dormir y pasamos una noche estupenda, a pesar del frío.
Domingo 25 de Mayo.
En la mañana nos alistamos y zarpamos en busca de Maru, una compañera, con quien coincidiéramos la tarde anterior pasarla a buscar por un muelle de la zona. Fuimos ese pequeño trecho de 20 minutos a motor.
Para hacer tiempo, amarramos el Ur-kirola a una vieja embarcación oxidada que se hallaba en las cercanías del muelle de nuestros intereses. Sacamos algunas fotos y nos divertimos subiendo y bajando de ahí. Finalmente llegó, la recogimos y, tras el delicioso desayuno de churros, auspiciado por la invitada a bordo, ya estábamos listos para izar velas.
Esta vez, pese a las insistencias de Pablo, no se realizó asignación de rol alguno, y cada uno hacía lo que quería. De modo que las diferentes tareas consistieron en: leer, tocar diversos instrumentos, tomar fotos artísticas y no tanto, pescar.. también se charló mucho.
Se hizo un esbozo de ruta que iría por el río Vinculación hasta el Urión para finalmente desembocar en el Paraná de las Palmas.
Ya en el canal Vinculación, un prefecto y su perro nos hicieron bajar las velas, gritándonos, ladrándonos, y haciendo muecas desde el muelle. Parece que por ahí no está permitido la maniobra a vela. Una lástima. Nunca supimos donde sí se podía ir a vela, pero al salirnos de su vista, ya entrados al canal Mitre, volvimos a poner los trapos. ¡Cuál no fuera la desazón del momento al ver un gomón con 5 hombres en el medio del agua!. Haciéndonos señas y pidiendo ayuda, pues ese domingo, a esa hora, con ese frío y en ese lugar no había un alma a la vista que no fuéramos nosotros. Debimos, entonces, volver al motor y socorrerlos.
Mientras llegábamos Maru, nuestra invitada, bajó a la cabina por precaución y, los que estábamos en cubierta, pedimos un arma o algo con qué asustarlos en caso de que fuera una trampa de asaltantes. Al acercarnos las caras no eran precisamente de agradecimiento y eso nos puso un poco más a la guardia. Pero resultó sólo que eran algo desagradecidos (quizá producto de la alta sociedad a la que parecían pertenecer... al menos por su equipamiento).
Pretendieron por un momento prolongado que los llevásemos de vuelta a San Isidro. Pero no podíamos hacer tal desvío; nos dirigíamos a
Ya empezábamos a pensar si acaso pudiéramos subir las velas con el remolcado a cuestas cuando una lancha de auxilio llegó al rescate y se los llevó consigo.
De regreso amainamos la timoneada encendiendo una de las computadoras para poder ver alguna película en cubierta. Continuó siendo jornada de ocio hasta el final.
No tuvimos mayores inconvenientes. Pronto avistamos la ciudad envuelta en una niebla espesa. De hecho, notábase que teníamos un cúmulo de niebla justo al lado nuestro. Casi podían apreciarse los contornos de una pelota enorme de humo blanco. Increíble para nuestros ojos.
Entramos en la apertura del puente "M" (Mike) de acceso a las 17 hs., llegando a casa, en Puerto Madero.
2 comentarios:
Hola chicuelos!!! Qué bello estuvo ése día =) (a quien relate, se equivocó con las fechas: fue sábado 24 y domingo 25 de mayo ^^) gracias por la hospitaliad hacia mi persona, sus abrigos y una bella (inolvidablemente fría) tarde de feriado diferente :)
Espero que estén disfrutando la nueva casa, prometo pasar a saludarlos antes del viaje.
Un placer conocerlos a todos y éxitos con lo que resta :)
Marüz (o "la amiga de Picho")
Oh, bueno señorita! muchas gracias por la corrección, será tomada.
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